Actualizado el 16 de junio de 2026 por Abel Martin

Sensor magnético para puertas y ventanas: cómo funciona

La mayoría de los robos en casa entran por una puerta o una ventana que parecía cerrada. El sensor magnético es el vigilante silencioso que salta en el instante exacto en que alguien intenta abrirla, antes de que el intruso ponga un pie dentro. Aquí te cuento cómo funciona, dónde colocarlo y por qué no deberías dejar ni un acceso sin proteger.

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Sensor magnético de apertura para puertas y ventanas de una alarma

La gran mayoría de robos en vivienda entran por un acceso convencional: la puerta principal, una ventana mal cerrada o la puerta del jardín. Por eso un buen sistema empieza por blindar precisamente esos puntos. El sensor magnético es discreto, barato y se coloca en minutos, pero marca la diferencia entre enterarte cuando el ladrón fuerza la ventana o cuando ya está revolviendo los cajones.

Resumen
  1. Qué es y cómo funciona
  2. Tipos de sensor magnético
  3. Dónde colocarlo en casa
  4. Instalación y mantenimiento
  5. Cuánto cuesta
  6. Por qué integrarlo en la alarma
  7. Preguntas frecuentes

Qué es y cómo funciona

Un sensor magnético de apertura (también llamado contacto magnético o detector de apertura) es un dispositivo de dos piezas que vigila si una puerta o ventana permanece cerrada. Una de las piezas contiene un pequeño imán y se fija a la parte móvil (la hoja); la otra aloja un relé de lámina (reed switch) y va en el marco fijo. Mientras ambas piezas están juntas, el campo magnético mantiene el circuito en una posición estable.

En el momento en que la hoja se separa unos milímetros del marco, el imán deja de actuar sobre la lámina, el contacto cambia de estado y el dispositivo lanza la señal a la central. No hay nada que el intruso pueda «esquivar»: cualquier apertura, por mínima que sea, rompe esa relación entre las dos piezas. Esa simplicidad es justo lo que lo hace tan fiable: menos electrónica, menos averías y un consumo casi nulo.

Tipos de sensor magnético

Aunque todos comparten el mismo principio, el mercado ofrece varias versiones según dónde y cómo vayas a usarlos:

Tipos de sensor magnético de apertura y sus usos
TipoQué añadeIdeal para
Contacto estándarDetecta solo la aperturaPuertas y ventanas de interior
Con sensor sísmico (shock)Suma un acelerómetro que nota golpes y vibracionesAvisar del intento de forzar antes de la apertura
De superficieSe atornilla o pega visible sobre el marcoInstalación rápida sin obra
EmpotradoSe aloja oculto dentro del marcoEstética cuidada y mayor discreción
De exterior estancoCarcasa reforzada con grado de protección IPPuertas de garaje, cancelas y trasteros

Los modelos con detección sísmica son los más interesantes a nivel de seguridad: no esperan a que la ventana se abra, sino que reaccionan a los golpes de una palanqueta o a la rotura del cristal. Si te planteas el debate entre tecnologías, te ayudará nuestra guía sobre alarmas inalámbricas o cableadas, porque la conexión del sensor con la central también influye en su fiabilidad.

Dónde colocarlo en casa

La lógica es proteger los puntos de entrada reales, no todas las aberturas por igual. Prioriza así:

En viviendas con parcela conviene complementar estos contactos con detección perimetral, algo habitual en los sistemas de alarmas conectadas con la Policía pensados para chalets.

Instalación y mantenimiento

Montar un contacto magnético es de las tareas más sencillas de cualquier alarma. Las dos piezas deben quedar alineadas y a poca distancia entre sí (normalmente menos de un centímetro con la puerta cerrada); si las separas demasiado, el sensor entenderá que está abierto de forma permanente. La pieza con el imán va siempre en la parte que se mueve y la del relé en la fija.

Truco pro: haz una prueba anual de todos los contactos con el sistema en modo test, abriendo cada acceso. Muchos propietarios descubren así sensores que llevaban meses fallando sin saberlo.

Cuánto cuesta

Un contacto magnético suelto de compra libre es de los accesorios más económicos: desde unos pocos euros los modelos básicos cableados y desde unos 15-25 € por unidad los inalámbricos de marca con buena calidad. Las versiones con sensor sísmico incorporado encarecen algo el precio por la electrónica extra.

En un sistema profesional con cuota, los contactos no se compran sueltos: vienen incluidos en el kit y su número depende de los accesos que quieras cubrir. Para ver qué ofrece cada compañía y a qué cuota, lo más práctico es pasar por el comparador de alarmas. Como referencia, una alarma con Central Receptora arranca en torno a 19,90 €/mes en promociones como las de Segurma o ADT.

Por qué integrarlo en la alarma

Un contacto aislado solo es útil si alguien recibe su señal. Conectado a una alarma con central, ese aviso se convierte en una respuesta real: verificación, sirena y, si la intrusión se confirma, llamada a la Policía. Además, la apertura queda registrada con fecha y hora en la app, lo que te permite saber si una ventana se quedó abierta o si alguien manipuló un acceso.

La gran ventaja del contacto magnético frente al detector de movimiento es que protege el perímetro: avisa antes de que el intruso pise el interior de la vivienda. Combinarlo con sensores de presencia da lo mejor de los dos mundos, una estrategia que explico en la guía del sensor de movimiento y que las alarmas inteligentes automatizan con escenas y avisos al móvil.

No es casualidad que compañías como Securitas Direct, Segurma o ADT incluyan estos contactos de serie en sus kits básicos: son la primera línea de aviso de cualquier sistema serio. Si no sabes qué accesos proteger primero, te lo calculamos gratis.

Detector de apertura instalado en el marco de una puerta

¿No sabes cuántos sensores necesita tu casa?

Es normal. Depende de los accesos, la planta y de si tienes garaje o jardín. Dinos tu nombre y teléfono y te decimos qué puertas y ventanas conviene proteger y con qué tipo de sensor, en menos de 24 horas, sin compromiso ni presión de venta.

Antes de decidirte, compara lo que incluye cada compañía y a qué precio en el comparador de alarmas o consulta las mejores alarmas según la OCU para ir sobre seguro.

Preguntas frecuentes

¿Cómo detecta un sensor magnético que la puerta está abierta?

Usa dos piezas: una con un imán en la hoja y otra con un relé de lámina en el marco. Mientras están juntas el circuito se mantiene estable; al separarse unos milímetros, el imán deja de actuar, el contacto cambia de estado y se envía la señal a la central.

¿En qué se diferencia un contacto estándar de uno sísmico?

El estándar solo detecta la apertura. El sísmico añade un acelerómetro que percibe golpes y vibraciones, así que puede avisar de un intento de forzar la ventana o de romper el cristal antes de que llegue a abrirse.

¿Dónde conviene poner los sensores de apertura?

En los accesos reales: puerta principal y de servicio, ventanas accesibles desde fuera (plantas bajas, bajos, terrazas), puertas correderas de patio o jardín y, si están expuestos, garaje y trastero con versión estanca.

¿Cuánto cuesta un sensor magnético?

Los modelos básicos cableados cuestan unos pocos euros y los inalámbricos de marca rondan los 15-25 € por unidad. En un sistema profesional con cuota no se compran sueltos: van incluidos en el kit y su número depende de los accesos que quieras proteger.

¿Sirve de algo un contacto sin alarma conectada?

Poco. Un contacto aislado solo genera una señal que alguien tiene que recibir. Conectado a una alarma con central, esa apertura se verifica, dispara la sirena y, si la intrusión se confirma, deriva en aviso a la Policía, además de quedar registrada en la app.